Obras, Relatos, un mundo de cabeza, Universo de letras

Un mundo de cabeza – Capitulo 2: Papá

            Hoy estuve ayudando a mí mamá en su jardín, a ella le encantan las flores y tiene muchas de todos los colores que adornan la entrada de nuestra casa. Cada domingo se dedica a ellas, las cuida con mucho cariño, una vez me regaño por haber aplastado varias con mi balón de fútbol, me dijo que debía ser más cuidadoso con ellas. Mis favoritas son los girasoles, son enormes y muy amarillos y siempre se posan sobre ellas distintas criaturas, mariposas, abejas y en ocasiones unos curiosos pajaritos que mi mamá dijo se llaman colibríes; es muy entretenido verlos entre las flores, mi papá dijo que bebían de ellas con su largo pico, son tan pequeños y extraños, una vez quise tomar uno entre mis manos para guardarlo y tenerlo como mascota pero mi papá dijo que los pájaros deben volar libres, que no debemos encerrarlos aunque queramos tenerlos con nosotros porque sería como tenerlos presos, ellos nacieron para volar por los aires y no para estar en una jaula porque eso haría que murieran de tristeza. No quería que el colibrí estuviese triste así que decidí dejarlo libre para que volara por el mundo siendo feliz.

            Quería ir al parque a jugar fútbol con mi hermano, me encanta jugar al fútbol con él pero hoy me sentía muy cansado, no puedo correr como siempre así que mi mamá dijo que era mejor que me quedara con ella a ayudarla en su jardín, que el próximo domingo que me sintiera mejor podría ir al parque a jugar con mi hermano y mi papá como solemos hacerlo. Ellos me prometieron que iríamos cuando me sintiera bien pero cada vez me siento más cansado a pesar de que hago un esfuerzo por sentirme mejor y le digo a mi mamá que no me duele nada pero ella insiste que debemos quedarnos en casa, que no me preocupe que pronto podré volver a correr como siempre. Ya no quiero sentirme cansado, quiero volver a jugar fútbol con Manuel y mi papá.

            Estuve con mi mamá en el jardín hasta que el sol se ocultó y entramos a lavarnos para cenar, hoy cenamos mi mamá, mi hermano y yo, mi papá no llegó hasta mucho más tarde. Desde hace varios días él ya no cena con nosotros, en realidad, casi no lo veo, mi mamá dice que tiene mucho trabajo y está muy ocupado pero lo extraño, ya no está en casa para jugar conmigo y suele llegar muy tarde en la noche cuando ya todos están dormidos, me he quedado esperándolo hasta tarde para verlo y me emociono cuando entra por la puerta, quisiera correr hacia él y abrazarlo pero luce muy cansado así que prefiero quedarme escondido y no hacer ruido.

      No he ido más a la escuela y me he quedado en casa porque estoy enfermo, desde hace varios días he comenzado a tener fiebre y no me da hambre, suelo esconder la comida bajo mi cama cuando nadie me ve, mi mamá dice que mi enfermedad es la que hace que siempre me sienta cansado y con sueño, hay días que me siento mejor que otros pero mi mamá dice que igual debo quedarme en casa a descansar, que me hace bien y que me ayudará a curarme más rápido, no me gusta estar en cama pero tampoco me apetece salir a jugar.

         Hoy escuché a mis padres pelear, decían cosas que no entendía pero se escuchaban molestos, me dio miedo escucharlos gritar, sentí ganas de llorar pero no lo hice, los oí decir la misma palabra una y otra vez <<dinero>> no sé porque es tan importante pero desde ese día han peleado casi a diario por la misma razón y creo que es por eso que mi papá llega cada noche tarde, debe trabajar más para ganar dinero, eso fue lo que le escuché decir una vez.

–Papá –lo llamo mientras me acerco a él una noche, está sentado en el sofá de la sala y voltea para verme en cuanto me escucha

            Mi mamá y él han peleado otra vez. Su rostro luce cansado cuando me ve y aun así hace un esfuerzo por sonreír en cuanto me acerco.

–¿Qué llevas ahí campeón? –me pregunta al verme llegar con una pequeña caja de madera entre mis manos la cual le entrego en cuanto estoy frente a él

–Es para ti –le digo mientras él abre la caja con cuidado y observa en su interior el dinero que ahí se encuentra, se sorprende y me mira confundido– es el dinero que he guardado de mis domingos, quiero dártelo­ –le explico con una sonrisa

–No pequeño, es tu dinero, no tienes por qué dármelo –exclama mientras intenta devolverme la caja con su contenido

–No, es para ti, tú lo necesitas más, así no tendrás que trabajar tanto y podrás tener tiempo para jugar conmigo y mamá ya no estará enfadada y dejaran de pelear –digo con una sonrisa mientras sus ojos azules me observan, intenta decir algo pero cuando abre los labios no sale ningún sonido así que me acerco a él y lo abrazo– te quiero papá –susurro abrazándolo. Él me regresa el abrazo con fuerza mientras ambos permanecemos en silencio.

            Me fui a mi cama después de eso, me sentí feliz de haber ayudado a mi papá aunque cuando me aleje de él, me pareció escucharlo llorar pero quizás me confundí, mi papá es un hombre grande y fuerte y llorar solo es cosa de niños.

            ¿Por qué los adultos trabajan tanto? No lo entiendo. Quizás cuando sea grande me toque trabajar tanto como mi papá lo hace pero espero que no, sé que así se gana dinero y se compran cosas pero si estás todo el tiempo trabajando ¿en qué momento juegas con las cosas que compras? Trabajar no es divertido, mi papá dice que uno debe hacer sacrificios y esforzarse para lograr las cosas que se desean y para ganar el dinero que se necesita para comprar lo que uno quiere; pero si trabajas todo el tiempo, nunca logras hacer lo que deseas ni disfrutar de las cosas que compraste con el dinero que ganaste trabajando tanto, no tiene sentido para mí. No quiero ser grande, no parece divertido.

Anuncios
Obras, Relatos, un mundo de cabeza, Universo de letras

Un mundo de cabeza – Capitulo 1: Mamá

              Mamá está sentada al borde de su cama, la escucho llorar. Me escondo detrás de la puerta para que no me vea, ella cree que estoy dormido. Cada noche es igual, no sé porque llora pero no me gusta que lo haga, me duele el corazón al escucharla pero me quedo sentado en el piso observándola, no quiero que sepa que estoy ahí y me regañe por no estar en mi cama.

               Mi mamá se llama Silvia, es alta y delgada, su cabello es liso de color negro y muy largo, ella es bellísima y lo que más me gusta es su sonrisa, tiene una hermosa sonrisa pero últimamente esta triste, ya no sonríe como solía hacerlo, desearía verla sonreír como antes. La veo llorar sin parar, quisiera poder abrazarla, mis brazos me pican por querer abrazarla, me quedo sentado en silencio observándola hasta que su llanto hace que mis lágrimas comiencen a salir, no sé porque llora ella pero me hace querer llorar a mí así que me levanto y me acerco para finalmente abrazarla.

–Cariño, ¿Qué haces aquí? –pregunta con sorpresa cuando la abrazo– ¿Por qué lloras? ¿Qué ocurre? –yo no respondo, solo niego con la cabeza mientras lloro sujetándome fuerte de ella. Ella solo me consuela en silencio.

            Minutos pasan para que ambos dejemos de llorar, mi madre me limpia las lágrimas y me pregunta si deseo una galleta, exclamo un <<SI>> emocionado y nos dirigimos a la cocina tomados de la mano. Me encantan las galletas que prepara mi mamá, suelo tomarlas a escondidas del tarro que deja sobre la mesa de la cocina, ella sabe que yo me las llevo pero no me dice nada. Nos sentamos a la mesa y me sirve un plato con galletas y un vaso de leche, mi madre me observa mientras las como apresuradamente

–¡Calma! te vas a ahogar –me dice mientras ríe, desde hace varios días no la escuchaba reír así, su risa es tan bonita

            Mi mamá se levanta para tomar una servilleta y limpiar mis labios, yo sonrío cuando lo hace, sé que me parezco a nuestro perro Dockie cuando le damos su comida favorita.

–Cariño, ¿Quieres más galletas? –pregunta sonriendo a lo que yo respondo asintiendo con la cabeza porque aún tengo la boca llena

            Mi mamá coloca uno de sus brazos sobre la mesa y en él apoya su cabeza, con su mano libre me acaricia el cabello mientras me observa comer, me siento bien en ese momento, no sé qué es lo que tiene pero lo siento especial, seguro siempre será uno de mis recuerdos favoritos.

            Al terminar de comer nos quedamos en silencio y su sonrisa se desvanece de repente, sus labios se entreabren para decir algo

–¿Por qué llorabas cariño? –pregunta mientras aún me acaricia

–No sé –respondo sin darle importancia lo que hace que ella me mire confundida

–Pero, ¿Te sientes mal? ¿Te duele algo? –su rostro ahora parece preocupado y yo me siento confundido

–No… no me duele nada… –comienzo a decir pero luego me detengo al recordar lo sucedido– bueno, si me duele algo

–¿Qué te duele? –insiste luciendo preocupada

–Aquí me duele –respondo señalando mi corazón– no me gusta verte llorar –confieso agachando mi cabeza, mi mamá se queda en silencio –no me gusta verte triste –le explico elevando mi rostro para observarla nuevamente, ella me sonríe pero sus ojos no muestran alegría

–Prometo que ya no estaré triste nunca más –dice abrazándome fuerte y dándome un beso en la frente mientras intenta ocultar una pequeña lágrima que corre por su mejilla– desde ahora siempre sonreiremos –me promete intentando lucir alegre pero sus ojos aun muestran una gran tristeza, yo solo asiento y le abrazo con fuerza– ya es tarde, será mejor que vayamos a dormir –me dice al observar el enorme reloj blanco de la cocina

            Nos dirigimos a mi habitación tomados de la mano, es una noche fría y silenciosa.  Al estar en mi cama mi mamá me da otro beso y acariciando mi cabeza me susurra un <<te amo>> a lo que yo le respondo de igual manera para luego recostarme y cerrar mis ojos mientras ella se dirige a la puerta cerrando esta al salir.

            Nunca entenderé porque los adultos siempre están tristes, ellos suelen quejarse de los niños por llorar tanto pero ningún niño guarda tanta tristeza en su corazón como lo hacen ellos, ¿Por qué no pueden simplemente sonreír a todas esas cosas bonitas y asombrosas que tiene el mundo?

 

Obras, Relatos, un mundo de cabeza, Universo de letras

Un mundo de cabeza: Sinopsis

Un mundo de cabeza      La vida es una tragedia. El mundo no suele funcionar como debería y deja más claro su injusticia cuando el protagonista de la historia es un niño.

      Andrés tiene 6 años y a su corta edad debe enfrentar la prueba más difícil de todas, luchar por su vida contra una enfermedad terminal, una batalla que golpea más fuerte a quienes pelean junto a él, su familia.

     Una historia contada por su protagonista y su perspectiva tan diferente del mundo. Una historia de valentía, fortaleza y constancia que dan muestra que aún en las circunstancias más oscuras la esperanza, los sueños, la alegría y el amor son la luz que guía el camino.

 

A.R.Grimán

índiceWS5xVURLlitnetQfy0kRIPimg_como_crear_una_cuenta_de_google_para_empresas_y_marcas_3200_600

Anuncios y noticias, Articulos, reseñas y dinámicas, Luz y Oscuridad, Novelas, Novelas, historias cortas y micro relatos, Obras, PDF's, Universo de letras

Luz y oscuridad: Info Final + PDF

                Quiero dar las gracias a todos aquellos que se han tomado la molestia de leer mi historia, es la primera novela que escribo y sé que aún me falta mucho por aprender por eso para mí son bienvenidas todas las críticas constructivas y consejos que pueden darme y de verdad agradezco todo el apoyo recibido hasta ahora, muchas gracias por sus comentarios, me hace muy feliz porque siento que para ser mi primera novela ha tenido mucho éxito, mucho más del que esperaba y es un gran honor para mí el que hayan decidido leerla.

                Adicionalmente les quiero comentar que a esta novela, Luz y Oscuridad, le he hecho algunas correcciones con un poco más de calma, dicha versión se las dejo a continuación en formato .PDF para que puedan descargarla completamente GRATIS y disfrutarla donde quieran.

Luz y Oscuridad en PDF

                Así mismo les comento que he creado una sección en el blog en la barra superior titulada OBRAS DISPONIBLES en donde podrán descargar todas mis obras en formato PDF completamente GRATIS. Espero las disfruten.

obras disponibles

                Por otra parte, quiero invitarlos a leer la próxima historia que estaré publicando en los próximos días en este blog y que ya pueden encontrar publicada en las demás plataformas, es un relato titulado “Un mundo de cabeza”, espero que les guste y por supuesto me dejen su opinión y/o críticas para seguir mejorando.

GRACIAS POR EL APOYO, LOS QUIERO A TODOS =)

 

A.R.Grimán

Sigueme en Sweek: @ARGriman

Sigueme en Wattpad: @ARGriman

Sigueme en Litnet: @ARGriman

Sigueme en Twitter: @AR_Griman

Sigueme en Google+: @AuraGriman

 

Luz y Oscuridad, Novelas, Obras, Universo de letras

Luz y oscuridad: Capitulo 10 – Renacer

       La oficina principal en el último piso de White Hall es un lugar especial, suele ser la sala de reuniones de mucha gente poderosa, incluyendo aquellos que dirigen ambos bandos porque algo que no es del conocimiento de los seres comunes, es que a pesar del conflicto, los grandes líderes se mantienen en contacto y conversaciones, después de todo la guerra no solo se lucha con armas.

       Desde el primer día como líder del bando luz, Irina había tenido que lidiar con Damian, quien ha estado al mando del bando oscuro por mucho más tiempo, su experiencia en campo, su inteligencia para las estrategias y su habilidad para convencer a las personas, lo llevó a la cima rápidamente y desde entonces, nadie en Adhara se ha atrevido a contradecirlo, se puede decir que es el amo y señor de su mundo.

       La relación entre Irina y Damian nunca ha sido buena, siempre se han peleado más de lo que conversan, sin embargo, siempre logran encontrar una solución a sus conflictos pero desde el suceso con Sofía, la molestia sentida por el demonio ha hecho que este no quiera dialogar más con los seres de luz, no porque se sienta ofendido o humillado como la mayoría podría creer, sino porque tanto él como el ángel saben lo que significa toda la situación.

       Se negaban a creerlo, Irina y Damian conocían muy bien la profecía, cada ser en Caph la había escuchado pero solo ellos por ser los líderes de los bandos, tenían acceso a cierta información que nadie más sabía y aunque se dijeran así mismos que eran solo mentiras, la realidad era otra y había llegado el momento de que se cumpliera.

       Pocos años después de la muerte de Martín, Irina recibiría la noticia que cambiaría su vida, el líder anterior del bando luz había decidido que era hora de compartir con ella una información vital y en una reunión clandestina le mostró lo que su ejército hacía a espaldas del mundo, con magia de nivel muy avanzado, mantenían seguimiento a cada ser de luz, probando en ellos unas raras piedras sacadas de vidrio de dragón que guardaban ocultos y que el resto de Caph no sabía de su existencia, ellos creían que con estas piedras podían lograr ubicar a quien sería el ser del que la profecía hablaba.

       Por su lado los seres oscuros hacían el mismo trabajo con su población y por siglos se buscó entre ambos bandos al individuo que cumpliría con la profecía sin resultados hasta que un día hubo no sólo una sino dos coincidencias, un ser de luz y un ser oscuro, ambos llevaban en sus hombros el peso del futuro de un mundo entero

       Sofía era tan solo una niña cuando Irina supo que era ella a quien todos buscaban, ella era el ser de luz que creían sería la responsable de traer la paz nuevamente a Caph, el ángel se negaba a creerlo porque sabía que si resultaba ser cierto, su vida no sería fácil, por lo que decidió que lo mejor sería no contar a nadie lo que sabía y mantener a Sofía lo más alejada de ella y de todo lo que esa profecía clamaba, no porque deseara la guerra sino porque sentía que el sacrificio que tendría que hacer su sobrina era demasiado grande y temía lo peor para ella.

       Damian tampoco se sentía feliz con que Lukas fuese el elegido, decía que la profecía no eran más que bobadas o al menos eso aparentaba creer porque la realidad era que creía en todo y eso le daba miedo, temía a que se cumpliera y que la famosa paz que se supone debía traer la unión de Caph solo causara problemas en su vida y él se convirtiera en un excluido más en un mundo donde no podría adaptarse.

       El momento había llegado, Damian e Irina lo sabían y tras varios días discutiendo los últimos acontecimientos, sabían que no podían hacer nada para cambiarlo o impedirlo.

–Se aman –exclama Irina sonriente

–Bff… ¡tonterías! –replica el demonio

–Damian, ¿Acaso no entiendes lo que todo esto significa? –el oscuro la mira confundido– la profecía no es como la habíamos interpretado

–¿Qué quieres decir?

–Se aman Damian, ¿no lo entiendes? Por primera vez en miles de siglos, un ser oscuro y un ser de luz se aman y es de ese amor que nacerá quien nos una, un ser no del bien, no del mal, el equilibrio perfecto, el equilibrio que perdió este mundo hace tanto tiempo y que tanto necesita –explica con un brillo en los ojos

–No creo que un bebé amorfo sea lo que necesitamos –se burla el demonio

–No será un bebé amorfo, será una criatura única y hermosa que permitirá que volvamos a unirnos, que demostrará al mundo que podemos ser uno solo, que aun siendo tan diferentes podemos amarnos y entendernos

–Eso se escucha muy cursi… aunque… será bonito tener un bebé por aquí

–Solo debemos resolver un pequeño inconveniente primero

–¿Qué cosa?

–Roderick… el nunca dejará que Lukas sea feliz con Sofía

–No te preocupes por él…yo me encargaré, hay varios hombres lobos que estarán felices de solucionar ese problemita… pero cuéntame algo, todo esto quiere decir que tendremos que eliminar la malla en la frontera entre Nekkar y Adhara ¿cierto?

–Sí

–Y que ahora los oscuros podemos vivir en Nekkar y ustedes en Adhara ¿cierto?

–Así es

–Y entonces, ya que Lukas y Sofía podrán estar juntos, quiere decir que cualquier otro ser puede… digamos… invitar a salir otro ser que sea del otro bando

–Pues sí… ¿a dónde quieres llegar con todo esto? –pregunta curiosa

–Bueno… ya que las cosas cambiaran…estaba pensando que tal vez… pues tu y yo… ya sabes

–Ya veremos Damian… ya veremos –dice sonriendo mientras se aleja de él

——- 1 año después ——

       Muchas cosas han cambiado en Caph en los pasados meses, el mundo que por siglos estuvo dividido en dos, que albergaba solo guerra y desolación, ahora era un lugar próspero y unido, convertido en uno sólo, en donde todos los seres que en ella habitaba podía vivir en paz.

       Lukas y Sofía habían traído el amor a un mundo lleno de odio y ahora como un milagro, podrían disfrutar de una vida juntos en donde sus diferencias en vez de separarlos los unían, pues eran el complemento perfecto uno del otro y que ahora estaba representado vívidamente por un niño, un ser nacido de su amor, un nuevo Gyon formado por lo mejor de ambos mundos y que con el tiempo se convertiría en la única raza que habitaría Caph, un ser que no era bueno o malo y que demostraba que todos somos un poco de ambas cosas.

*FIN*

Luz y Oscuridad, Novelas, Obras, Universo de letras

Luz y Oscuridad – Capítulo 9: Caminos encontrados

       El incidente entre Sofía y Lukas había dejado una secuela en su relación, las visitas del demonio habían pasado de ser momentos de conversaciones amenas a momentos de silencios incómodos.

       Los días pasaban sin cambio alguno en su relación, ninguno se atrevía a decir nada al otro, ambos se sentían mal de alguna manera, por una parte Sofía se sentía indefensa y herida y por otra Lukas sentía culpa de su comportamiento y de haber acabado con la pequeña confianza que ella le tenía, ambos querían dejar atrás lo ocurrido, borrar sus sentimientos y seguir adelante como si nunca hubiese pasado pero a pesar de ello, cada día el demonio se limitaba a llevarle comida y agua a la elfa sin emitir palabra y la chica se limitaba a recibirla en silencio, evitaban que sus miradas se cruzaran entre ellos y deseaban en cada separación que todo cambiara pronto.

       La ropa húmeda tras el baño propiciado por Lukas había causado malestar en la salud de Sofía quien ahora a parte de lidiar con sus cadenas y la fuerte tensión entre ellos, tenía que soportar sentirse enferma. Cada día se sentía peor de cada forma posible, por un corto periodo de tiempo pensó que podría salir de su cautiverio, ahora había vuelto a creer que moriría en ese lugar.

       El demonio había notado el deterioro en la salud de Sofía pero su orgullo o quizás su culpa era tan grande que le impedía emitir palabra, lamentablemente para él la situación empeoró tan deprisa que en una de sus visitas encontró a la chica tendida en el piso completamente colapsada por la fiebre

–Animalito… –la llama sin recibir respuesta– ¿animalito? –se acerca a ella preocupado y al tocarla puede notar el alto grado de la fiebre

       Por unos segundos, Lukas permanece estático sin saber qué hacer, una parte de él está preocupado por ella y quiere ayudarla pero otra parte de él le dice que no haga nada, la fiebre acabara con su problema y ya no tendrá que preocuparse de que alguien descubra que ella está ahí. Finalmente y para su sorpresa, su lado bueno que creía inexistente, prevalece en su decisión y sin pensarlo por más tiempo, libera a Sofía de sus ataduras y la toma entre sus brazos, subiendo las escaleras casi corriendo y dirigiéndose a su habitación para luego colocar a la chica sobre su cama.

–Piensa, piensa… ¿Qué se supone que haga? Yo no sé cuidar de una elfa… yo no sé cuidar de nadie, no debería estar haciendo esto –se regaña así mismo en su desesperación–

       Un sonido saca a Lukas de su debate, proviene de la planta baja, confundido por lo que pudiese ser, decide ir a investigar. Recorre sigilosamente la casa en dirección de donde cree que salió el ruido, en un principio no encuentra nada pero luego ve una sombra moverse, hay alguien en la casa y está en el sótano.

–Sal de ahí –grita en dirección de la sombra sin recibir respuesta– he dicho que salgas –exclama nuevamente molesto pero no recibe sucede nada– sé que estas aquí, no me hagas encontrarte porque no saldrás vivo –amenaza mientras elimina cada obstáculo en su camino lanzándolo lejos de él– si eres tan valiente como para entrar a esta casa sin permiso, entonces debes serlo para dar la cara

       Un destello de luz aparece de repente frente a él, revelando a una chica morena y cabello rizado con una expresión seria.

–¿Quién eres tú y que haces aquí? –se apresura a preguntar el demonio

–Vengo por mi amiga –se limita a decir

       El silencio invade la habitación por unos minutos hasta que el demonio se decide a hablar

–¿Eres amiga de Sofía?

–¿Dónde está ella? –pregunta amenazante mostrando sus manos que ahora brillan y saltan chispas de ellas preparadas para dar un fuerte toque eléctrico

–Eres mágica –expresa para sí mismo en afirmación de lo que ve– ¡tú puedes ayudarla!

–¿Ayudarla? ¿Dónde está? ¿Qué le hiciste? –pregunta molesta a punto de lanzar su ataque

–Atácame si lo deseas, lo merezco –confiesa– pero si es tu amiga preferirás ayudarla primero… ven conmigo –se apresura a decir para inmediatamente caminar en dirección de la habitación

       Al llegar a donde se encuentra la chica, el estado de esta asusta a América quien corre a su lado para abrazarla, luce demacrada, tiene mucha fiebre y en sus muñecas resaltan las profundas heridas causadas por las esposas que la mantenían prisionera. La condición de la elfa enfada a la hechicera, quien se levanta preparada para atacar al demonio, la furia se refleja en sus ojos y sus manos se acumulan de energía soltando pequeños rayos, se acerca al oscuro que se mantiene inmóvil observándola

–Adelante, haz lo que tengas que hacer pero por favor, ayúdala  –súplica de repente– ayúdala

        La sinceridad en sus palabras detienen a América quien se muestra confundida ante tal cambio, lo menos que podría esperar era que un demonio, el culpable de que su amiga estuviese en la condición en que está ahora, le suplicase para que la ayudase.

       La chica no respondió a las palabras de Lukas y simplemente respiro para calmarse, le dio la espalda y regresó junto a su amiga.

–Estarás bien, yo te sacaré de aquí –le susurro en el oído

        Miugüir apareció del interior de su mochila y rápidamente buscó en él un hechizo que pudiese mejorar la condición de Sofía. Se apresuró a probar el primer encantamiento que encontró y creyó sería útil pero no obtuvo resultado, siguió buscando bajo la atenta mirada de Lukas que se mantenía de pie inmóvil en la entrada de la habitación.

       Transcurrieron los minutos sintiéndose como horas pero finalmente la maga encontró un hechizo que funcionó y los parpados de Sofía se abrieron y esta recupero la consciencia. América se abalanzo sobre ella para abrazarla, las lágrimas de felicidad corrieron por su mejillas. Ambas chicas permanecieron abrazadas durante largo tiempo pues no querían separarse, sentían miedo de que su encuentro no fuese más que un simple sueño.

–Bienvenida de regreso –interrumpió la voz de Lukas haciendo que ambas chicas voltearan a verlo, Sofía solo sonrió

–Aléjate de ella, tú tienes la culpa de todo –exclama la maga alterada, el demonio permanece en silencio

–América… –Sofía intenta calmarla tomándola del brazo

–No, esto no se va a quedar así, después de todo lo que te hizo, él tiene que pagar –insiste la morena haciendo que los rayos comiencen a salir nuevamente de sus manos

–América ¡basta!… –ordena la elfa sorprendiendo a su amiga que la mira de forma interrogante mientras su oponente aún sigue de pie frente a ellas en completo silencio

–¿Por qué? Este tipo no merece ni la mínima compasión, él no la tuvo contigo y estoy segura que lo que quiere ahora es acabar con ambas

–América, ¿Crees que si quisiera matarnos, ya no lo hubiese hecho? –pregunta a su amiga haciendo a esta callar al no encontrar respuesta– ¿crees que estaría viva si él habría querido matarme? ¿Crees que habrías podido ayudarme si él hubiese tratado de evitar que me encontraras? ¿Crees que podrías estar aquí de pie diciendo todo esto, amenazándolo, si él hubiese intentado detenerte? –indaga insistente ante la atenta mirada de ambos presentes que permanecen en silencio haciendo a la hechicera analizar un poco más la situación mientras el demonio solo observa pero no puede evitar dejar escapar una pequeña sonrisa al escuchar las palabras de la chica

–Necesito que me dejes un momento a solas con Lukas –demanda la elfa a su amiga

–No creo que sea lo más sensato

–América, está bien… él no me hará daño… por favor

       La morena sale de la habitación con indecisión, no se encuentra muy segura de que dejar a solas a su amiga con su, hasta hace pocos momentos, captor, no considera que sea lo correcto, sin embargo, siempre ha confiado en su amiga aunque su juicio muchas veces no pareciera el más adecuado, confía plenamente en sus decisiones.

       Durante los primeros segundos a solas, Lukas y Sofía permanecen en silencio sin saber que decir o quizás, con mucho que decir pero sin encontrar las palabras adecuadas para hacerlo, finalmente el demonio decide ser quien rompa la tensión que se ha creado entre ellos

–Lo lamento –se limita a decir

–No tienes por qué –la respuesta de la chica hace exhalar pesadamente al oscuro, como burlándose de sus palabras

–¿Cómo puedes decir eso después de todo lo que ha pasado?

–Porque en este tiempo, he aprendido mucho de ti y siento que te conozco lo suficiente para saber que realmente no querías hacerme daño, que ese ser tan malvado no eres realmente tú, creo que de alguna manera solo eres así para adaptarte y no te culpo, todos tenemos que sobrevivir de alguna forma –sus palabras lo hacen sonreír

–Animalito…no dejas de sorprenderme… –dice riendo ligeramente y mirándola, esta vez con un brillo diferente en sus ojos– ¿en qué momento aprendiste todo eso de mí?

–Oye, tus monólogos no eran tan aburridos… después de un tiempo comenzaron a ser entretenidos –el comentario causó risa al demonio que seguía sorprendido por la actitud de la chica– y ahora, ¿Qué pasará?

–Bueno… tienes que irte… tienes que regresar a Nekkar antes de que alguien te descubra aquí… y regresar a tu vida, como si nada de esto  hubiese pasado y yo… –calla de repente sin poder decir nada más

–¿Qué ocurrirá contigo?

–Supongo que en cualquier momento sabrán que fuiste tú quien dejó libre a las chicas y que yo te deje escapar, Damian lo sabe todo, no hay manera en que algo permanezca oculto de él por mucho tiempo

–Te matará –afirma Sofía asustada

–Es posible

–Debes escapar, debes salir de aquí –le insiste desesperada

–¿Por qué? ¿A dónde se supone que vaya? ¿A Nekkar? –pregunta a Sofía quien ahora siente ganas de llorar – no puedo irme, no tengo a donde ir, soy un demonio, mi vida está en Adhara y aunque intentara salir de aquí, no creo que tus amigos blancos me reciban muy felices… debo aceptar las consecuencias de mis decisiones

–¡NO! –exclama la chica asustada, dejando derramar un par de lágrimas – No… no… debe haber algo que podamos hacer… no puede terminar así… debe haber algo… –Lukas solo sonríe con dulzura al escuchar la desesperación en la voz de la chica, siente una esperanza de no estar equivocado con ella

       Sofía permanece en silencio con la cabeza gacha tratando de ocultar las lágrimas que corren por su mejillas, se siente mal, como si se le hubiese roto el corazón en mil pedazos, es un sentimiento nuevo para ella pero muy fuerte, no puede emitir palabra y aunque quisiera no sabe que más decir, solo siente dolor en su corazón y no puede evitar llorar aún más fuerte lo que hace que Lukas decida acercarse y sentarse en la cama junto a ella tomándola de la mano con cariño

–Todo estará bien –intenta calmarla pero ella niega con la cabeza–

–¿Qué pasará con nosotros? –suelta finalmente, levanta su rostro lleno de lágrimas esperando una respuesta de su parte, una respuesta a la pregunta que tanto la atormenta

–¿Nosotros? –quiere mentir y decir que no puede ocurrir nada porque no hay nada entre ellos, que él no siente nada por ella más que compasión y quizás cierta amistad pero no es verdad, la quiere más de lo que podría admitir y esa pregunta le confirma a él que ella siente lo mismo –con nosotros no pasará nada –responde finalmente, haciendo que sus palabras se sientan como un puñal en el pecho de Sofia

–Lukas…

–No hay manera en que pueda haber un nosotros y sabes que no te miento… –dice resignado mientras la chica solo lo escucha con dolor– tu regresarás a tu casa, a tu vida y seguirás como si nada de esto ocurrió… quizás conocerás a alguien que te merezca y serás feliz… tendrás una bonita familia y una buena vida… y estará lejos de aquí y lejos de mi… –sus palabras aumentan el llanto de la chica quien no soporta la pena–

–Lo lamento –repitió lukas tomando el rostro de la chica y secando sus lágrimas– pero tú no perteneces a mi mundo y yo no pertenezco al tuyo

       Sofía oculta su rostro en el pecho de Lukas mientras llora y este se dedica a abrazarla con cariño, posiblemente esa sea la última vez que estén juntos por lo que deben despedirse de la mejor manera

–Sofía… –la llama el demonio, la chica se separa de él y lo mira extrañada, nunca antes la había llamado por su nombre

      Poco a poco Lukas se acerca a ella y posa sus labios sobre los suyos en un beso lento y dulce en donde ambos dejan salir todos sus sentimientos, todo el amor que nació entre ellos y que ahora no pueden negar.

       El momento más bonito que han tenido y que ha nacido sin esperárselo pero que siempre será parte importante de su vida. Al acabar el beso, se miran uno al otro a los ojos, no necesitan decir nada, las palabras no son suficiente para expresar todo lo que sienten, sus miradas abren la puerta de su alma y se confiesan en silencio el amor que ahora vive en sus corazones.

–¡AH! –se escucha gritar a América seguida de un estruendo que viene de afuera de la habitación

       Lukas y Sofía se levantan rápidamente y corren en busca de América, al llegar a su encuentro se topan con una sorpresa, la chica está tirada en el suelo, herida y a sus pies, el causante de todo

–Papá –exclama el demonio al encontrarse en presencia de Roderick

–¿Qué hacen estas chicas aquí? –Pregunta el demonio enfadado– ¿eres tú el culpable de todo el desastre con los seres de luz? –pregunta enfadado pero Lukas permanece en silencio adelantando el paso para tratar de proteger a Sofía

–Papá hablemos con calma de esto

–¿Qué significa esto Lukas? No te atrevas a decirme que ahora mi hijo es un traidor

–No es lo que parece

–¿Y que se supone que es? Porque lo único que yo veo es que mi hijo ahora defiende al enemigo… ¿Tú ayudaste a escapar a esas chicas?… ¡Damian no estará feliz con esto!

–Por favor deja que se vayan –suplica nervioso mientras Sofía ayuda a levantar a América del suelo

–¿Tú estás loco o te volviste idiota de repente?… este problema solo tiene una manera de solucionarlo

–¿Qué piensas hacer? –pregunta Lukas nervioso mientras observa que su padre se llena de ira y poco a poco va cambiando a su identidad oscura

       Lukas se interpone entre Roderick y las chicas cuando este se abalanza hacia ellas para atacarlas, en cuestión de segundos la lucha entre los demonios se intensifica pero de alguna forma Lukas logra golpear a Roderick con fuerza arrojándolo al otro lado de la habitación dándole un poco de tiempo y girando hacia Sofía se dirige a ella por última vez

–¡Corre! No mires atrás, solo CORRE –ordena a la elfa quien toma a su amiga con fuerza y juntas salen lo más rápido que pueden de esa casa

       Las lágrimas comienzan a correr nuevamente por las mejillas de Sofía al escuchar los golpes ocasionados por la lucha que se produce en el interior de la casa, no es una pelea fácil y sin importar cuál sea el resultado, ella sabe que esa será la última vez que vea a Lukas.

 

A.R.Grimán

Sigueme en Sweek: @ARGriman

Sigueme en Wattpad: @ARGriman

Sigueme en Litnet: @ARGriman

Sigueme en Twitter: @AR_Griman

Luz y Oscuridad, Novelas, Obras, Universo de letras

Luz y Oscuridad – Capitulo 8: Insoportable Compañia

       Sofía no sabe exactamente cuánto tiempo ha pasado desde que está encerrada, pueden haber sido horas, días o incluso semanas, su noción del tiempo se ha perdido a medida que su sufrimiento aumenta. Se siente débil, no ha comido ni ha tomado nada desde que está en ese lugar, lo único que ha recibido por parte de Lukas han sido golpes, su piel está llena de heridas y hematomas, sus manos se mantienen sujetas por las esposas mágicas que cada vez le infringen mayor dolor y le escocen la piel, aun así permanece firme ante el demonio y solo se permite llorar en la penumbra durante su soledad pero su tiempo se agota, no sabe cuánto más podrá soportar esta situación

       La luz se enciende y como ya es costumbre, Lukas aparece con ella, baja las escaleras pero a diferencia de las otras ocasiones, hoy no está allí para maltratar a la chica, para sorpresa de esta, toma una silla y se sienta frente a ella dedicando su tiempo solo a observarla, después de un rato comienza un monólogo sobre porque ellos, los demonios, son superiores a todos los demás seres, incluso dentro de los mismos oscuros, no hay quienes lleguen a ser más fuertes, ágiles y poderosos que los demonios de raza pura como él.

–¿Sabes? Creo que me he comenzado a encariñar contigo, has sido un juguete muy divertido así que creo que te conservaré como mi mascota pero shhh no le cuentes a nadie, no es que se nos permita tener mascotas, en este sector no son muy amigables con los animalitos –dice riendo mientras se levanta de su silla y sale de la habitación dejándola nuevamente a oscuras.

        Para sorpresa de Sofía, en los días posteriores no recibió maltratos por parte de su carcelero ya que en las últimas visitas del demonio, este se dedicó solo a hablar y ella solo a escuchar, principalmente por miedo a que si decía algo, él se enfadaría y comenzaría a golpearla nuevamente, así que prefirió permanecer callada ante su presencia.

–Te has comportado muy bien últimamente –expresa Lukas durante uno de sus monólogos– si sigues así, entonces yo comenzaré a portarme bien contigo, después de todo serás mi linda mascota y tengo que cuidarte –dice riendo mientras se retira de la habitación para volver unos minutos después con una botella de agua en la mano– toma –ordena lanzándole la botella, la cual Sofía recoge para tomar de ella de manera desesperada al tiempo que escucha al demonio reír de placer, sabe que la tiene dominada– sé una buena niña y pórtate bien mientras no estoy –se burla entre risas mientras sale de la habitación esta vez para desaparecer como acostumbra a hacerlo

       Tras varios monólogos por parte del oscuro, Sofía comienza a sospechar que de alguna manera su secuestrador se siente solo, es un extraño pensamiento al considerar que es un demonio y que ellos no acostumbran a convivir con nadie más porque como él mismo lo ha dicho tantas veces, son “superiores” a todos o al menos eso es lo que ellos creen. El silencio de la chica durante cada aparición de Lukas le ha permitido escuchar atentamente lo que tiene que decir y sus palabras le han dado la sensación de que él solo busca desahogar sus penas, quizás sea verdad eso de que es diferente a los demás de su raza pero no porque sea mejor que los demás como él afirma sino porque sus ojos reflejan ciertas dudas, miedos y preocupaciones que sus palabras ocultan y que está segura nadie más de su especie comparte, quizás no sea tan malo después de todo y solo muestra la imagen que siente que todos quieren ver, la que su sociedad le obliga a tener, quizás las cosas no sean como parecen.

      La escena se repite incontable veces, Lukas aparece por la puerta, baja las escaleras, toma una silla y se sienta a hablar durante largo rato, unas veces elogiándose así mismo, otras menospreciando a los seres de luz pero en la mayoría de las veces simplemente contando lo que estuvo haciendo desde la última visita, como si necesitara que alguien lo escuchara, como si necesitara con quien compartir su día. La situación era extraña para la elfa quien había comenzado a sentir pena por él, le parecía que era un ser atrapado en un mundo al que no pertenecía pero era lo malo de vivir en Caph, debías ser bueno o malo porque si existía algún punto medio en ti, no encajarías en ningún lado y Sofía sospechaba que era el caso de él y con cada visita estaba más segura de ello.

–Gracias –respondió la chica un día al recibir un plato de sopa que su captor le entregaba, este no contestó.

       La relación entre ambos había cambiado, quizás Lukas si la viese como su mascota pero no parecía algo malo después de todo, con el tiempo había comenzado a cuidar de ella, a pesar de que aún permanecía encerrada y amarrada y la mayor parte del tiempo se encontraba sola y a oscuras, ya no había recibido más golpes e incluso muchas de sus heridas habían comenzado a sanar y ahora que el demonio bajaba con comida y agua para ella estaba comenzando a recuperar sus fuerzas, ya no sentía miedo de su presencia e incluso había cruzado unas cuantas palabras con él

–No eres como los demás –se sinceró un día arrepintiéndose al instante, no podía evitar decir las cosas que pasaban por su mente sin importar cuantos problemas le había ocasionado esto

       El demonio permaneció en silencio largo rato observándola, Sofía no sabía por qué y tenía miedo de decir algo más así que también permaneció en silencio aguardando por una reacción de su contraparte.

–Tienes razón –respondió finalmente– no soy como los demás…quizás si lo fuese, todo sería más sencillo –expresa para luego salir de la habitación dejando a Sofía sola con sus pensamientos.

       Sin duda su relación había dado un giro inesperado, cualquiera habría pensado que la elfa acabaría muerta a manos del demonio tras varios días de tortura y sin embargo, ahí estaban ambos de alguna manera conviviendo. Las visitas de Lukas eran cada vez más seguida y la interacción entre ellos era cada vez mayor, poco a poco los monólogos se convirtieron en pequeñas conversaciones y aunque aún la intervención de la chica era muy poca, las pláticas se hicieron más amenas para ambos y hasta comenzaban a disfrutar de ellas

–Animalito, resultaste ser más divertida de lo que esperaba

–¿Por qué me dices así? –pregunta mientras ambos sonríen

–¿y porque no? Te dije que eras mi mascota

–¿En serio me tendrás aquí encerrada como tu mascota?

–¿Y por qué no?

–Para empezar ¿no crees que alguien ande buscándome?

–¿Te refieres a tu bando? Pff… todos son unos inútiles, no te encontrarían por más que lo intentaran

–¿Crees que me quedaré aquí contigo para siempre?

–¿Y por qué no? Yo soy simplemente increíble así que no necesitas nada más que a mí

–Jajajajajaja no estarás hablando en serio ¿Verdad?

–No te burles o tendré que aplicarte algo de disciplina –exclama en un tono serio que asusta a la chica y esta detiene su risa temiendo que las cosas vuelvan a ser como en un principio

       Lukas se acerca a la elfa en modo amenazante mientras esta permanece en silencio sin saber qué hacer, la observa de arriba abajo, lentamente separa los labios y dice “hueles mal”

–¿Qué? –la cara de confusión de Sofía hace reír a Lukas

–Hueles mal –repite entre risas

–Bueno, que esperabas, me tienes aquí encerrada, amarrada con grilletes sin poder ducharme o cepillarme ni nada parecido, no puedo oler a rosas

–Eso es fácil de solucionar –responde sacando una manguera y bañándola con el chorro de agua

–Ahhh… ¿qué haces?… detente

–Animalito, tengo que bañarte, no puedes seguir así de olorosa –dice riéndose

       Durante algunos minutos, Lukas se dedicó a darle un baño improvisado a Sofía, quien no se sentía a gusto entre el golpe del chorro, la poca movilidad que tenía gracias a sus cadenas y las risas de burla del demonio pero a este le parecía divertida la tarea, hacía tiempo que no disfrutaba tanto como en ese instante

–¡Listo! Ya estas limpiecita –dice riendo mientras cierra el agua

–No es gracioso, ni divertido –refunfuña haciendo reír aún más fuerte al demonio– En serio no es divertido, solo mírame –exclama molesta haciendo ademan de mostrar su ropa mojada y el agua escurriendo de ella

       La risa se desvaneció poco a poco y dejó a su pasó silencio, Lukas observaba a Sofía como si ese momento fuese la primera vez que la veía y de cierta manera, ese fue el primer momento en que realmente lo hizo.

–¿Te cuento algo extraño? –pregunta el demonio acercándose lentamente a la chica quien lo observa confundida

–¿Qué cosa?

–Mmm creo que no eres tan animalito después de todo –confiesa mientras se para frente a ella observándola atentamente y con una sonrisa en los labios

–¿Que se supone que significa eso? –indaga nerviosa retrocediendo unos pasos que pronto son alcanzados por el oscuro

–Bueno… que acabo de notar que…  no eres tan repugnante –explica colocándose cada vez más cerca de ella y esta vez tomando un mechón de su cabello con el que comienza a jugar entre sus dedos

       El instinto de Sofía la hace retroceder rápidamente pero su oponente insiste en su tarea y elimina cada separación que la chica intenta crear entre ellos hasta que finalmente no hay más salida, la elfa se encuentra contra la pared y con Lukas casi encima de ella, quien ahora acaricia su rostro y cuello con su nariz como si la olfateara

–Ese baño te sentó bien… te ves… te ves hermosa –exclama sonriéndole causando que los nervios de la chica la hagan intentar correr pero antes de zafarse de su encierro su captor la sostiene con fuerza y se pega más a su cuerpo

–Por favor… –suplica la chica sumamente asustada

–Por favor ¿qué? –replica en tono de burla

–Suéltame… por favor… yo… yo me portaré bien… seré una buena mascota

       Las suplicas de Sofía son ignoradas por el demonio quien la observa detenidamente mientras una de sus manos la sujeta fuertemente y la otra comienza a abrirse camino por el cuerpo de esta

–No… por favor… por favor –ruega al borde del llanto pero su agresor ni se inmuta– déjame… te lo suplico

–¿Por qué? Acabo de recordar que nos faltó jugar un pequeño juego… uno muy divertido… ya verás que te gustará

        Lukas continua en su labor mientras la elfa hace todo lo que puede para soltarse y alejarse de él, pero no solo tiene que luchar contra una criatura de mayor tamaño y fuerza que ella sino que además, sus grilletes y cadenas complican aún más la situación. Sofía pelea pero no consigue alejar al demonio por más que lo intenta hasta que su desesperación acaba ella y comienza a llorar desconsoladamente

–Por favor no –suplica entre lágrimas

       Algo pasa que sorprende al mismo Lukas, el llanto de la chica le impide continuar su tarea, se detiene de repente y la observa mientras llora sin consuelo, por alguna razón no puede continuar tocándola, no sabe que le ocurre, jamás se había sentido mal al ver llorar a alguien más, por el contrario, siempre disfrutaba de hacer sufrir a otros ¿Qué ocurría ahora?

       La confusión que reina en la cabeza del demonio lo hace soltar a la chica y dar un paso hacia atrás, la observa detenidamente unos segundos intentando encontrar claridad entre sus pensamientos pero no entiende que ocurre con él, son demasiados sentimientos nuevos y diferentes encontrándose en su interior que hacen que se desconozca así mismo. El llanto descontrolado de la chica envuelve la habitación y oculta los demás sonidos que en ella se producen incluyendo el golpe de la puerta al cerrarse detrás de la salida de Lukas.