Luz y Oscuridad, Novelas, Obras, Universo de letras

Luz y oscuridad -Capitulo 3: Rastrear e informar

La emoción invade a Sofía, acaba de recibir su primera misión, no puede esperar para comenzar con su tarea. Se encuentra en la habitación que le asignaron en la base, está esperando las últimas instrucciones de su superior para salir a cumplir con su deber, ya tiene todo listo y está ansiosa de salir por algo de acción.

–Sofía –escucha que la llaman y al darse vuelta ve a su amiga América en la puerta de la habitación

Como en cualquier instalación militar, la habitación es compartida por varios oficiales de su rango por lo que 20 ojos atentos observan a América de pie junto a la puerta, Sofía le hace seña desde su posición para que se acerque a ella y esta lo hace lo más rápido que puede, pues se siente apenada de que todas las presentes la observen, a pesar de que un par de segundos después deciden ignorarla y proseguir con lo que hacían antes de la interrupción.

–Amiga al fin te encuentro –exclama América cuando se acerca a Sofía y la abraza –llevo horas buscándote ¿por qué no estas con los demás de tu grupo?

–Ya me asignaron mi primera misión –comienza explicar mientras sus ojos brillan y sus orejitas se mueven rápidamente –y no es por presumir pero es muy importante –escupe con aire de orgullo

–Creí que solo debían rastrear e informar –expresa América confundida

–Sí, sí, pero a mí me dieron el más peligroso –susurra entre risas

–¿Y eso te emociona? –pregunta aterrada al ver la alegría de su amiga

–Claro que sí, verás, si me dieron esta misión es porque realmente confían en mis habilidades, saben que puedo lograr grandes cosas y esta será mi oportunidad de probarlo, además el hecho de que este tipo sea tan peligroso como dicen, significa que mi misión no será tan aburrida como pensé

–Estas mal de la cabeza –dice mientras la ve dar saltitos de alegría frente a ella –a ver ¿quién es ese tipo tan malo que dices?

–Se llama Lukas Grögling, es el teniente al mando de la unidad RD23 –explica mientras saca la carpeta que le dieron hace un par de horas atrás

–¡Es un demonio! –exclama alarmada al revisar la carpeta –Sofía esos tipos son los peores

–Lo sé –suelta emocionada

–Sofía estoy hablando muy en serio, los demonios son de temer, son los más crueles y despiadados de todos los oscuros, no poseen ni una gota de bondad o compasión, si este tipo te atrapa, acabará contigo –dice asustada

–Cariño, tranquila –le dice a su amiga mientras frota uno de sus brazos tratando de calmarla–no hay nada que temer, todo saldrá bien, solo tengo que ubicar al tipo, seguirlo, recoger algo de información y regresar, no pasará nada, ya verás que en un par de días estaré aquí como si nada

–Ok, creo que eso está bien –concluye un poco más relajada –de cualquier manera estaré acompañándote

–¿Cómo? ¿Irás conmigo? –pregunta confundida

–Sí… bueno no… bueno… algo así –trata de explicar ante la mirada de desconcierto de Sofía –verás, estoy en la unidad Heaven 6, voy a ser parte de tu equipo de rastreo, eso venía a avisarte, cargarás un auricular y un micrófono con el que te comunicarás conmigo, yo te guiaré desde aquí y cuidaré tus pasos, así me aseguraré que no te pase nada

Sofía comienza a dar saltitos de emoción nuevamente y abraza a su amiga una vez más, este día se pone cada vez mejor.

–¿Ya hablaste con tu madre? –pregunta América sacándola de sus pensamientos y cortando sus saltos de alegría

–Aún no, no sé si deba hacerlo, ella está molesta conmigo

–Aunque lo esté, debes hablar con ella, debes despedirte antes de salir porque no sabes que puede pasar, no digo que te vaya a pasar algo y esperemos que no, confío en ti y sé lo profesional que eres, sé que cumplirás con todo y regresarás, pero es una guerra Sofía y cualquier cosa puede ocurrir allá afuera, no puedes irte sin hablar con ella, ¡es tu madre!

–Lo sé –emite con la cabeza baja –la llamaré

Sofía adoraba a su madre aunque a veces no fuese una tarea sencilla. Su madre podría ser un tanto fastidiosa y sin duda había muchas cosas en ella que le molestaban pero sabía que la razón por la que hacia todas esas cosas era porque la quería y se preocupaba por ella. América tenía razón, debía hablar con Helena antes de irse porque después de que estuviese afuera, cualquier cosa podría pasar, aunque su misión no era compleja y ella fuese cuidadosa, existían riesgos y no quería que su discusión de esa mañana fuese la última conversación que pudiese haber tenido con su madre.

Los teléfonos del recinto estaban bloqueados con un hechizo especial, solo el personal autorizado podía usarlos y solo ellos sabían cómo desactivar el conjuro que tenían, aunque nadie tomó en cuenta las habilidades de América. En el ejército de luz habían magos muchos más experimentados y poderosos que ella pero las chicas estaban seguras que ninguno de ellos usaría su tiempo en crear un encantamiento para unos simples teléfonos, eso sería malgastar su talento por lo que estaban convencidas que desbloquearlos sería pan comido y así fue, solo un par de segundos y la palabra mágica “reserare” fueron suficientes para que  América dejara libre y funcional uno de los teléfonos para Sofía.

–¡Mamá! –exclama al reconocer su voz del otro lado de la línea– mamá es Sofía –dice mientras observa a América quien se encuentra a un lado de ella vigilando que nadie las descubra

–Hola cariño, estaba pensando en ti –responde con ternura haciendo una pequeña pausa– No me gusta cuando peleamos –expresa algo triste

–Lo sé, a mí tampoco –confiesa para luego de callar unos segundos– mamá, te llamaba porque necesito contarte algo importante

–Dime mi cielo

–Es que sé que te vas a molestar y no quiero que discutamos una y otra vez por el mismo tema –dice con desespero

–Lo sé, lo lamento. Sé que no he sabido entenderte y de verdad lo intento, créeme que si pero me es difícil comprender como puedes querer estar en ese lugar después de lo que hemos sufrido con la muerte de tu padre…

–Mamá…

–Espera, déjame terminar –la interrumpe –Sofía eres mi única hija y te amo, eres lo único que tengo en este mundo y no podría vivir con el dolor de perderte como perdí a tu padre pero entiendo que tú ya estas lo suficientemente grande para tomar tus propias decisiones y no puedo detenerte

–Mami… –exclama comenzando a sollozar –lo siento, sé que no he sido la mejor hija y siempre te hago rabiar más de lo que debería –ambas ríen entre lágrimas– pero quiero que él este orgullo de mí y siento que necesito hacer esto

–Está bien –solo alcanza a decir entre tantos sentimientos

–Escucha… te estoy llamando porque tendré que salir unos días, ya me han dado mi primera misión y bueno… no estaré en la base como te había dicho en un principio, tengo que ir Adhara…

–Sofía…

–Espera, déjame terminar –exclama antes de que Helena la interrumpa– tengo que ir a Adhara, no tienes de que preocuparte, estaré bien, será una misión sencilla y en un par de días estaré de regreso, no tienes nada que temer.

–No quiero que vayas pero no puedo detenerte, solo ten cuidado ¿ok?

–Ok

Sofía Fraü, Patrick Bryn y Louis Verk presentarse en Hall H –escucha a una voz anunciar por los parlantes –Sofía Fraü, Patrick Bryn y Louis Verk presentarse en Hall H –repite nuevamente la voz antes de cortar

–Debo irme mamá –se despide Sofía viendo que América le hace señas para que se apure–prometo llamarte apenas regrese

–Aquí estaré esperando por tu llamada… cuídate mucho mi niña, te amo

–Yo a ti. Bye –dice para luego colgar y salir de ahí junto a la bruja blanca que ha estado escuchando la conversación en silencio

Ambas chicas corren por el pasillo a toda velocidad, se toman de la mano mientras ríen como dos niñas pequeñas en medio de sus travesuras. Les toma solo unos minutos llegar hasta Hall H, ahí está de nuevo Marcus con su rostro serio y junto a él dos chicos, un rubio con cara de susto y un moreno sin expresión, Sofía supone que son los otros a quienes nombraron durante el anuncio. La elfa se acerca hasta ellos, hace el acostumbrado saludo militar para después unirse a sus compañeros en formación.

–¿Alguno sabe porque están ustedes tres aquí? –pregunta Marcus en su tono habitual mientras observa a América que se ha quedado de pie en el fondo del salón, está tentado a sacarla de allí pero decide dejarla mientras no moleste

–No señor –responden al unísono

–Ustedes tres cadetes han sido las notas más altas de la prueba de admisión, hemos quedado impresionados con sus habilidades y es por eso que hemos decidido asignarles los sujetos más complicados –el orgullo invade a los tres jóvenes pero mantienen su aspecto serio y sin emoción ante su oficial superior, no desean reprimendas

–Les hemos asignado a cada uno un demonio –continua Marcus– cada uno de ellos es un oficial al mando de una de las unidades distribuidas en tres puntos estratégicos de Adhara

Por siglos, los seres oscuros han habitado la zona de la noche eterna a la cual han llamado Adhara, un lugar sombrío donde se respira odio y dolor en el ambiente. Las ciudades dentro de Adhara son lugares tristes habitados por aquellos seres que no forman parte de las filas del bando oscuridad ya que han sido considerados demasiados viejos, demasiados jóvenes o simplemente demasiado inútiles para la labor. Más allá de las  ciudades casi en la frontera con Nekkar, el hogar de los seres de luz, se encuentran las bases militares que conforman Dark Heaven, el centro de todas las operaciones militares de los oscuros.

–En la información que se les entregó anteriormente se encuentra el nombre y posible ubicación de la unidad dirigida por su demonio asignado –explica Marcus–  estos tres personajes son elementos fundamentales en las filas de los oscuros, por eso es de suma importancia que obtengan toda la información posible sobre ellos que nos ayuden a eliminarlos como amenaza pero debo advertirles que sus objetivos son muy peligrosos, es por ello que es de suma importancia que se mantengan lo más retirado posible, no dejen que los vean, para eso les daremos el equipo necesario.

Marcus les indica a los cadetes que lo sigan y todos atraviesan el salón para encontrarse frente a un mesa larga con tres mochilas pequeñas encima de ella.

–Cada uno tendrá una mochila –dice mientras toma una de encima de la mesa y la muestra a los presentes– que contendrá equipo de rastreo como GPS, auricular, micrófono, binoculares, cámara fotográfica y de video, libreta de anotaciones, etc. un equipo de supervivencia y un equipo de primeros auxilios. La mochila está conjurada para contener todo lo que necesiten y ocupar el menor espacio posible, solo necesitan decir la palabra “videtur” antes del nombre del objeto y podrán sacarlo de ella sin importar que tan grande sea ¿Alguna pregunta? –finaliza mientras observa a los tres jóvenes. Patrick, el chico rubio, levanta la mano en señal de duda

–¿Qué pasa cadete? ¿Qué no entendió? –pregunta malhumorado

–Señor, solo me preguntaba si se nos dará alguna arma señor –interroga mientras que Marcus da un resoplido en señal de exasperación

–Si cadete, se les dará un arma a cada uno. Un revolver que usarán solo en caso de emergencia para protección. Los quiero ver a las 00:00 en la entrada principal de White Hall, donde se les dará las ultimas indicaciones antes de partir y ahora, si no hay más dudas, tomen sus cosas y salgan de mi vista.

Sofía, Patrick y Louis se apresuran a tomar una mochila de la mesa y salir corriendo del salón, América se une a la elfa cuando pasa junto a ella. Faltan 8 horas para que comience la misión y la mejor opción es ir a dormir un rato antes de salir ya que Sofía siente que necesita descansar, ha sido un día largo y debe recuperar energías si quiere estar lista para su tarea.

A las 00:00 los tres cadetes se encuentran formados y listos frente a White Hall como lo había ordenado Marcus y este llegó sin retrasos acompañado del ángel mayor, Irina Growl. Todos hicieron su saludo y mostraron su respeto a su superior apenas hizo acto de presencia.

–Dark Heaven es el lugar con la mayor seguridad de Adhara –rompe el silencio Irina tras su entrada– y como se imaginarán entrar ahí no es nada fácil, por siglos fue un gran obstáculo para nosotros, hasta que el mayor Marcus Crill –dice observando al aludido– ha creado esta última pieza que formara parte de su equipo –explica mientras Marcus saca una caja azul de terciopelo que abre para revelar tres broches de oro reluciente

Irina toma cada uno de los broches y los coloca ocultos en el cuello del uniforme de los tres cadetes que se mantienen firmes y sin expresión. Tras finalizar su tarea, se retirar dando unos pasos hacia atrás y continua con su monólogo.

–Los magos y brujos oscuros han lanzado sobre Dark Heaven un hechizo que hace que el sistema de seguridad pueda leer el aura de todo ser que ingresa al recinto, lo que hace imposible a cualquier ser de luz entrar sin ser detectado. Estos broches de los que les acabo de hacer entrega poseen un poderoso conjuro que engaña al sistema, ya que crea un aura a su alrededor que imita el estado emocional de los oscuro, solo con ese broche podrán entrar al centro militar –revela Irina ante la sorpresa de los tres jóvenes– Después de acceder al sitio, tendrán que ubicar la base que les corresponde. Se encontraran con que Dark Heaven es extremadamente grande, casi tres veces más de lo que es White Hall por lo que su equipo GPS está programado con la información necesaria para encontrar rápidamente la posición de su demonio.

–Si necesitan ayuda extra para localizarlo –continua Marcus con la explicación que comenzó Irina– usen el auricular con micrófono integrado que cargan en su mochila, con ellos podrán comunicarse con la unidad Heaven 6 quienes estarán atentos a sus movimientos para servirles de apoyo en cualquier acción. Reporten todo lo que encuentren y manténganse ocultos, los demonios son muy peligrosos y ustedes no están entrenados para enfrentarlos.

–Finalmente, solo nos queda desearles éxito en la misión –concluye Irina

Los presentes hacen su saludo militar en forma de despedida, Irina y Marcus regresan a las instalaciones de White Hall mientras que Sofía, Patrick y Louis se dirigen a tomar una camioneta que los espera a las afueras del lugar para acercarlos a la frontera, a partir de ahí tendrán que ir caminando, cualquier transporte que se acerque al paso entre Nekkar y Adhara podría poner en alerta a los oscuros y estropear toda la misión.

Al bajar del auto pueden ver a lo lejos el punto exacto en el horizonte donde el día se vuelve noche. Los tres chicos están estupefactos, nunca antes habían visto algo así, habían escuchado hablar siempre de la frontera entre ambos mundos pero nunca se imaginaron como era realmente y la sorpresa al distinguir la línea exacta que divide todo, no fue fácil de digerir.

Varios minutos pasaron con los tres cadetes absortos en sus pensamientos. Patrick fue el primero en reaccionar y se dirigió a los otros dos chicos indicándoles que se retiraría, era hora de que se separaran, cada uno iría a un extremo diferente de Dark Heaven así que debían tomar el camino más conveniente. Era el fin de su camino juntos por lo que se dieron un abrazo, se desearon éxito y prometieron reencontrarse a su regreso en White Hall. Sofía está sola ahora.

La línea divisoria entre Nekkar y Adhara se eleva como una especie de tela hecha de lo que parece un láser azul. Sofía tiene miedo de cruzarla, no sabe que le puede hacer, no recuerda que le hayan hablado de eso o le hayan dado alguna indicación, tiene miedo de que al cruzarla active alguna alarma que anuncie su presencia por lo que se acerca cautelosa ocultándose entre los escombros de los edificios adyacentes, no parece haber nada ni nadie, todo se encuentra completamente solo y en silencio, no logra ver nada a kilómetros. Se queda de pie frente a la “tela” mientras la observa y tras varios minutos de pensarlo, decide colocar un pie frente al otro muy despacio para ir avanzando, la primera pisada sobre la línea fue la más cuidadosa pero al notar que no ocurría nada, simplemente siguió adelante y atravesó por completo la frontera dejando que sus ojos percibieran por primera vez Adhara.

Sofía estaba impresionada con lo que veía, sus orejitas se movían sin control, no sabía si de la emoción o del susto, no estaba segura de que sentía realmente, todo el lugar era tan extraño para ella, por primera vez veía la oscuridad, había escuchado hablar de cómo era pero nunca la había conocido, en Nekkar siempre era de día, siempre había luz. El aire que se respiraba aquí era diferente, se sentía más pesado y extraño y no podía evitar tener una sensación de tristeza encima. Todo lo que visualizaba lucía muerto, las plantas, los animales, incluso los pocos edificios que alcanzaba a ver, eran lúgubres y fríos. No le gustaba ese lugar, debía culminar rápido su misión para salir de ahí lo más pronto posible.

Dark Heaven fue fácil de encontrar, el lugar era realmente enorme. Sofía no sabía ni siquiera por donde entrar, estaba confundida así que decidió pedir auxilio. Sacó de la mochila el auricular con micrófono y se lo colocó al mismo tiempo que lo encendía.

–¡Sofía! –escuchó decir a América del otro lado de la línea, lo que la hizo sonreír –estaba nerviosa, no sabía cuándo te conectarías o si lo harías ¿está todo bien?

–Sí, sí. No he tenido problemas hasta ahora pero necesito tu ayuda con algo

–¡Por supuesto! Para eso estoy –exclamó algo emocionada de poder asistir a su amiga–

–No sé cómo entrar a Dark Heaven, este lugar es enorme y no logro ubicar una entrada

–Ok, espera –responde América mientras teclea rápidamente en el computador rastreando la señal de la elfa y creado el recorrido que debía seguir– ¿Sofía sigues conmigo? –pregunta tras unos minutos de silencio entre las chicas

–Sí, aquí estoy

–Ok, te guiaré hasta la entrada más cercana, cuando estés llegando apretarás con fuerza el broche que te dio Irina, el creará un holograma que te cubrirá, será un disfraz que compaginará con el aura que ha creado para ti, así podrás pasar tranquilamente por la puerta, los oficiales que están de guardia te verán como cualquier otro soldado de Adhara y te dejarán pasar sin problemas

Sofía estaba aterrada, si la magia del broche no funcionaba como le habían dicho que lo haría, sería su fin. Comenzó a caminar siguiendo las indicaciones de América y unos minutos después se encontraba oculta detrás de unos árboles observando la puerta de acceso. Entraban y salían todo tipo de criaturas, unas más amenazantes que otras pero todas horribles, cargaban uniforme así que supuso eran soldados. Era una entrada muy concurrida, eso le sorprendió y le causaba preocupación porque mientras más seres hubiesen presentes, más posibilidades había de que alguno notara que ella no pertenecía a ese lugar.

–¿Ya estás lista? –pregunta América a través de la línea

–Sí, estoy lista –responde después de dar una respiración profunda

–Recuerda encender el broche

–Sí, sí, sí –dice nerviosa, casi olvidaba hacerlo

Oprime el broche con todas sus fuerzas mientras cierra sus ojos pero no siente que pasa nada. Abre sus párpados lentamente, no ve nada diferente hasta que eleva sus manos y puede notar que su aspecto ha cambiado. Es un duende. Toma su auricular y lo guarda en la mochila la cual dobla hasta formar un pequeño cubo que guarda en su bolsillo. Da un último respiro profundo y sale de su escondite dirigiéndose a la entrada. Improvisa una cara de molestia lo mejor que puede, pues imagina que de esa manera no se acercarán a preguntarle nada y simplemente atraviesa la puerta de acceso tratando de evitar toda atención.

Primera parte de la misión, cumplida exitosamente. Estaba dentro de Dark Heaven, los oficiales ni se inmutaron con su presencia, todos conversaban distraídos sin siquiera voltear a ver al pequeño duende con mala cara que pasó entre ellos. La segunda parte de la misión no fue tan sencilla. Lukas no estaba dentro del centro militar. Su GPS no mostraba señal de él, en un principio pensó que el aparato no funcionaba correctamente pero luego de colocarse cuidadosamente el auricular sin ser observada, América pudo confirmarle que el problema no era el equipo, era que su objetivo no estaba cerca, por lo que su amiga nuevamente dirigió sus pasos, esta vez hacia donde se encontraba la casa de Lukas, de esa manera podría esperar a que volviera.

A diferencia de lo que se podría haber imaginado, Dark Heaven no era una sola estructura, por el contrario, era una locación cerrada que contenía una serie de edificios y casas en la que habitaban y trabajaban todos los miembros de la armada.

Sofía sale del edificio donde se encontraba y camina a través de otros tantos mientras sigue las indicaciones de América. Lleva poco tiempo caminando cuando escucha a un grupo de hombres gritar y hacer ruidos de celebración. La elfa quien aún luce como duende, corre a ocultarse entre los árboles y arbustos que están cerca. Ve llegar a un grupo de uniformados y entre ellos está Lukas. Es mucho más alto y amenazante de lo que parecía en fotos. No puede quitar sus ojos de él hasta que ve pasar una jaula.

–No puede ser –exclama perpleja

–¿Qué ocurre? –pregunta América confundida

–Traen de prisioneros a seres de luz –responde Sofía aún sin poder creerlo– hay varias jaulas y la mayoría son chicas, tengo que hacer algo

–No Sofía ¿estás loca? Esa no es tu misión –le reprende

–Lo sé pero no puedes esperar a que me quede aquí sin hacer nada

–Sí, eso es lo que espero. Avisaré a los superiores sobre lo que está pasando y ellos se encargaran de eso. Tu trabajo es solo informar y eso es todo lo que haremos

Sofía se mantiene en silencio aguantando su molestia mientras observa al grupo de hombres entrar en un edificio de ladrillos cargando a los prisioneros. Minutos después se comienzan a escuchar gritos y llantos, golpes y latigazos, peleas y suplicas. Los rehenes están siendo torturados.

–América no me puedo quedar aquí sin hacer nada –reclama a su amiga tras un rato de escuchar a los seres de luz clamar por auxilio

–Lo siento Sofía pero es la orden. Ya avise a los superiores e Irina pidió que no te involucraras. Ha habido una emboscada en la base Sky, la unidad de Lukas lo hizo y han traído secuestrados a los que no mataron. Es muy peligroso, no puedes intervenir y menos sola.

La pequeña elfa se sienta en el piso y se quita el broche que llevaba puesto revelando su verdadera identidad. Se abraza las piernas mientras lágrimas corren por sus mejillas, los gritos que escucha le duelen en el alma sobre todo porque no puede hacer nada para detenerlos.

Dos horas después se escucha silencio. Sofía se levanta atenta observando aun desde su posición entre los arbustos. Las criaturas salen del edificio y caminan en dirección al oeste,  conversando de lo divertido que ha sido jugar con sus nuevas adquisiciones. Escucharlos le causa nauseas a la elfa pero trata de concentrarse y mantiene su atención en Lukas que va entre el grupo. Decide seguirlos y ve que entran a lo que parece un club. Intenta ver que es lo que ocurre dentro pero fracasa en su intento, no puede salir de su escondite, no la pueden descubrir ahí, así que se sienta a esperar.

La paciencia de la chica rinde sus frutos y alrededor de una hora después, ve a Lukas salir del local con una harpía entre sus brazos y con quien comparte besos y caricias entre risas. Una vez más decide seguirlos, la pareja se dirige a la dirección a donde Sofía caminaba antes de ver a los oscuros, van a casa del demonio. No necesitaba ser un genio para saber que iban a hacer así que supuso que tendría que esperar otra vez un par de horas más por lo que prefirió usar ese tiempo de manera más productiva y llevar a cabo el plan que se la acababa de ocurrir.

–América perdóname –expresa al encender el auricular

–¿Sofía que piensas hacer? –pregunta en todo serio y de preocupación

–No me pienso quedar de brazos cruzados –exclama decidida mientras se quita el auricular y lo guarda en la mochila para luego esconder esta entre los árboles

Mira a su alrededor asegurándose de que no hay nadie cerca, al parecer todos están entretenidos celebrando. Se aproxima al edificio de ladrillos y se coloca frente a la puerta, nota que hay un candado puesto y recuerda el conjuro que le enseño su amiga

–Reserare –pronuncia mientras mueve su mano alrededor del candado, este se ilumina y se abre

Sofía toma el candado, lo retira tratando de no hacer ruido y lo deja en el suelo, abre la puerta e ingresa lentamente en el interior del lugar. Al entrar se encuentra con una escena escalofriante, jaulas llenas de chicas golpeadas y maltratadas, con su vestimenta rota y sucia, todas con cara de dolor y muchas llenas de sangre por todo el cuerpo y el rostro. La elfa se acerca a cada celda ante la atenta mirada de todas.

–Reserare –repite sobre cada cerradura que encuentra, abriéndolas y liberando a las chicas quienes la observan aterradas– hay que salir de aquí –exclama ordenándole a las presentes

Una de las celdas se cae al ser golpeada accidentalmente por una de las chicas, causando un ruido estrepitoso, todas se quedan paralizadas pensando en que serán descubiertas. Comienzan a correr hacia la salida, Sofia asoma la cabeza por la entrada para asegurarse de que puedan escapar pero a lo lejos divisa a Lukas, deben encontrar una forma de huir. Dan vueltas por el lugar buscando una salida hasta que finalmente encuentran en el piso superior, una escotilla que da hacia al techo del edificio.

Subiéndose una sobre otra, alcanzan la abertura atravesándola para llegar al techo, donde sigilosamente se escabullen y corren hacia los arbustos.

–Apúrate –exclama Sofía a una de las chicas que le está costando subir. Ella sabe que la chica está malherida pero tiene los nervios de punta, sus desarrolladas orejas de elfo acaban de escuchar a alguien entrar al edificio, sabe que es Lukas y que en cualquier momento las descubrirá.

–Mi mochila con el botiquín de primeros auxilios está a 20 metros de aquí, junto al árbol que parece un troll –explica a una de las chicas para luego ayudarla a subir– Apúrate –exclama con desespero

Aún queda un hada y ella por subir cuando escucha un ruido en la escalera que la hace voltear, es Lukas, las ha encontrado, el corazón de Sofía comienza a latir descontroladamente mientras intenta ayudar a subir a la última chica.

–Dame tu mano –le grita el hada al llegar al techo

Sofía toma la mano de la chica e intenta subir pero cuando está a solo unos segundos de su escape, la toman de la pierna y la halan hacia abajo haciéndola caer sobre el piso frío y golpeando su cabeza.

La pequeña elfa se siente adolorida, todo le da vueltas cuando recupera la consciencia unos segundos más tarde y al abrir los ojos se encuentra con el rostro de Lukas quien la mira molesto

–Esta la pagarás caro – son sus palabras de advertencia.

 

 

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22 comentarios en “Luz y oscuridad -Capitulo 3: Rastrear e informar”

    1. Me alegra que te haya gustado, es la primera novela que estoy escribiendo asi que estoy algo emocionada, eres bienvenida a leerla completa cuando quieras, por los momentos aun esta en proceso pero trato de publicar un nuevo capitulo cada semana =)

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    1. ¡Hola! gracias por leer la historia. El capitulo 4 ya esta publicado en este mismo blog y espero publicar uno nuevo pronto. Y bueno, entiendo lo que dices del lenguaje porque a mi me pasa lo mismo cuando leo algo de algún escritor español, es dificil adaptarse a esas pequeñas diferencias jeje

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  1. HOla, guapa! Me ha gustado este relato, mientras lo estaba leyendo me ha enganchado desde el principio al final. Y ya estoy deseando más capítulos, a mi Me gusta la fantasía. y en verdad ya espero seguir leyendo lo demás me suscribo a tu blog. Un beso

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  2. Me ha encantado este capítulo tres, me he enganchado. La verdad estoy deseando que llegue el siguiente para seguir leyendo sobre este relato. Espero tener más tiempo para poderlo leer todo al completo y sumergirme en la historia con más detenimiento y entretenerme con ella. El post fantástico. Un beso y un saludo.

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  3. Me he quedado con ganas de más. ¿Qué le pasa ahora a Sofía? ¿Cómo continua la historia?
    Escribes muy bien y haces que tus lectores se quede enganchados a esta historia que atrapa y te hace sentir las mismas emociones que sus protagonistas.
    ¿Para cuándo la próxima entrega? Jejeje

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  4. Acabo de conocer tu historia en el capítulo 3, creo que debo leer las oras 2 partes para enterarme de todo, porque me ha desconcertado un poco la historia. Pensaba que era una base militar sin más y de repente aparecen demonios, hadas y elfos…pero está emocionante, a ver si logra escapar…Muy original, bss!

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